El ministro limita más que el mercado Jueves, 31 Julio 2008
Posted by sociolistos in España, Ideas, crisis, ecologistas, economia, liberalismo, política, socialismo.Tags: electricidad, estado, intervencionismo, libertad
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Se trata de intervenir en la sociedad. El poder del estado se impone innecesariamente sobre el individuo y éstei en su inmensa mayoríai no se revela. Es más, el estado convierte en norma la intervención hasta el extremo de modificar desde bien pequeñito su criterio, y le induce a necesitar al estado para regir completamente su vida.
Esto me recuerda un estupendo libro titulado “Un mundo feliz”, de Aldous Huxley (1932). En esta novela se describe una sociedad en la que el indivíduo es controlado plenamente. En caso de necesitar un sedante se le suministra ’soma’, una droga proporcionada por el estado que les satisface y les deja en paz.

Nuestro ministro de Industria nos anuncia que reducirán el límite de velocidad en las carreteras de acceso a las ciudades, un 20%. Según asegura: “Cada vez que levantamos el pie del acelerador, mejoramos la renta nacional”. Según él la medida se justifica por el ahorro de energía que produce.
En la página web de Red Eléctrica Española se encuentra disponible un estupendo fichero con información histórica sobre la demanda de energía eléctrica de España. Con los datos mensuales de demanda desde enero de 1996 hasta mayo de 2008 podemos realizar un gráfico de 149 meses. De un solo golpe de vista apreciamos que la demanda es creciente (véase al línea de tendencia o recta de regresión de color rojo). En cada año se producen dos picos de consumo derivados de la utilización del aire acondicionado en verano y de la calefacción en invierno.
Como se puede apreciar, la tendencia es imparable, y las campañas de supuesto ahorro energético estoy totalmente convencido de que no quebrarán esa tendencia.
El ministro de Industria no parece que haya pasado por la facultad de Económicas de la Complutense, no sólo como alumno sino como profesor de Análisis Económico en Somosaguas. Es realmente increible que las medidas propuestas partan de alguien que se supone que sabe algo de economía. En lugar de dedicarse a fomentar la competencia en el sector eléctrico, a dotar al pais de suficientes redes de transporte de energía y a impulsar la energía atómica, se dedica a implantar las ideas que constituyen la liturgia de la izquierda-ecologista.
Lo de regalar a cada hogar dos bombillas de bajo consumo es de chiste. Esto te lo cuentan de un pais bananero y aún así te parece una broma. Se trata de intervenir, de meter la nariz hasta en el hogar y de hacerse patente como estado omnipresente en todos los actos privados del indivíduo.
Lo de dotar a los hogares de dos tramos tarifarios según consumo es otra intervención totalmente aborrecible. Aparte de ineficaces y poco relevantes, estas medidas son basicamente intervencionistas y publicitarias. Se trata de hacer patente al ciudadano de que el estado está por todas partes, y que vela por nosotros y por nuestro bolsillo. Nada más lejos de la realidad. Por nuestro bolsillo es evidente que no vela, ya que todas estas medidas saldran más caras que los beneficios que pretenden aportar. Y si no, que se lo digan a cerca de 400 millones de euros que se estima costará lo de las dos bombillitas. Por cierto, que ese dinero saldrá de algún sitio: o impuestos hoy, o deuda, que son mayores impuestos mañana. Y lo de que vela por el ciudadano es de chiste, ya que lo único que se pretende es ejercer medidas de imagen, que hacen que entre en el público la mentalidad de que papá estado nos organiza y nos defiende de los imponderables.

